Últimamente
mucha gente a nuestro alrededor está muriendo de cáncer, esta maldita
enfermedad ha hecho partir a mujeres luchadoras y capaces, a fuertes las ha
hecho añicos, y no solo a mujeres, también he oído historias de hombres
retorcerse por el dolor de estar tendidos en una cama.
Recientemente
leí un libro llamado “Dios nunca parpadea”, fue escrito por una mujer que padeció
de cáncer llamada Regina Brett, pero logro sobrevivir,
una bendición de Dios, una segunda oportunidad.
Lo que
me llama la atención de estas personas que padecen esta enfermedad es como que
se les enciende el ship de vida, de un segundo chance, de hacer cosas que nunca
imaginaron, de sentir, de vivir de verdad, de amar de corazón, de no sufrir, de
virar y tornar, o mejor aún ¿Será mejor decir que nosotros los humanos no
nos damos cuenta de las cosas que tenemos hasta que nos hacen falta? o es que ¿Hasta
que no sufrimos dolores, nos vivimos quejando?, luego cuando vemos la verdad ¿somos más
abiertos a experimentar sensaciones?
Tengo
un montón de hipótesis sobre esto, lo que si estoy segura es que cuando vemos
que estamos perdiendo a alguien o algo, hacemos lo que sea por recuperarlo, no
quiero perder el sentido del post, y aquí hay mucha tela por donde cortar, pero
es que cuando tenemos X cosa y no le
damos el valor suficiente, de pronto nos
vemos sin el objeto, y vemos que realmente es importante en nuestra vida, o se
nos acaba el tiempo que no supimos aprovechar, abrimos mar y tierra para hacer
lo que no hicimos, o resarcir el tiempo que no aprovechamos. Esto aquello, siempre nos enseña algo, y si
tenemos la bendición de una nueva oportunidad debiéramos aprovecharla hasta al máximo.
Confieso que esta enfermedad me da miedo, he investigado un poco con relación a los tipos de cáncer que más no pueden afectar a nosotras, los más frecuentes son los cánceres de seno, colon, recto, endometrio, pulmón, cuello uterino, piel y ovario. Siendo desde mi punto de vista los más aterradores y mortales el de seno y el cervical, continuamente vivo instando a las mujeres cercanas a hacer sus chequeos correspondientes, al igual que a mí misma, y aunque dicen que somos muy jóvenes, se ha descubierto que el cáncer no tiene edad, posición social, ni favoritismo y lo único que puede salvarte es la detección a tiempo.
Volviendo a donde comencé… Sí me detectaran un cáncer terminal (Dios me libre a mí y a los míos) o me dijeran que es mi último día, ¿Que haría?
...A mi mente llegaron un montón de cosas pendientes, las cuales no puedo mencionar, porque son secretos shshshshhshs, y los secretos no se dicen, y pensé... ¿Por qué esperar hasta mañana?, sí tengo el presente. ¿Porque no hacer cada día un poquito de esas cosas?, dar el todo por el todo, y día a día hacer lo mejor en cada momento, en cada instante, eso sería vivir.
(Para meditar)...Sí te dijeran que es el último día de tu vida ¿Qué
harías? Y digo de nuevo, ¿Qué esperas
para hacerlo?